- No puedo dejarme vencer. Tengo que continuar con mi proceso de regeneración. Salgo de trabajar. Me quedo tomando un café en un bar de no guiris, El único abierto. Son las 7:30 de la mañana del glorioso día de hoy. Tomo mi Café con leche condensada y un cruasán. Es de ayer, pero lo pasan por la plancha y queda aceptable. Leo la prensa. O hago como que la leo. Me quedo mirando a los curritos que desayunan antes de ir a currar. Todos tratan de decir algo simpático a la chica que les atiende. A ver si suena la flauta y ella les contesta, o sonrie. No creo que aspiren a nada más.

- Voy al servicio. Es muy estrecho. Me cuesta moverme. Y eso que he adelgazado bastante. No tiene tapa. Es el paraiso de los hombres. No hay que bajarla ni subirla. Meo. Es amarillo. Hace mucha espuma. Me refresco la cara en el lavabo y me quedo mirándome en el espejo.

- Tengo entradas. Cuando a un niño se le cae el balón y yo estoy cerca, me lo pide por favor y de usted. ya no soy un niño. No soy promesa de nada. Soy demasiado viejo para morir joven. A mi edad tendría que tener muy claras muchas cosas. Pero me encanta que no sea así. Es verdad lo que escribí, el otro día. Funciono por venadas. Pero joder hay venadas que me hacen sentir de putísima madre.

- Voy a la oficina de personal. Está más cerca del bar que de mi trabajo. Entro.

- Quiero hablar con la jefa de personal

- Está ocupada

- La espero.

- Entro a su despacho luego de unos cinco minutos. Es curioso. No estaba hablando por teléfono ni reunida con nadie. Me hacía esperar por placer.

- ¿Qué quieres?

- Buenos días.

- Hola

- Quiero lo que me ofrecisteis para principios de año.

- Es que de momento no ha salido

- ¿Como que no? Una parte ya está en marcha hace casi dos meses.

- (Más excusas)

- ¡Qué os den por el culo! No vuelvo a trabajar más

- ¿Vas a pedir la cuenta?

- No soy tan estúpido

- Pego un portazo y me largo. Pido cita en mi médico. Saco la baja por una de las cosas por las que podría haberla sacado hace tiempo. Procurando que no sea ni la fisura del peroné, ni la rodilla que puedo sacar del su sitio siempre que quiera. Quiero seguir jugando a rugby. Al final el diagnóstico es:

"Cansancio general e imsomnio causados por el trabajo nocturno"

- No volveré a ser recepcionista de noche en el hotel en el que trabajaba hasta hoy. Es hora de volver a replantearme. Dedicarme a mover la novela, y conseguir que alguien me pague por escribir artículos o algo así.