Carta de amor a una editorial
-Perra de arrabal que amamantas miserias. ¡Puta! En el buen sentido de la palabra. Pagaría por un mordisco a tu carne. Por un lametón propicio. Por una descarga. Robaría un segundo del pudor que no tienes y se lo regalaría a un pobre. Seguro que sabe que hacer con él. Te llevaría a un sitio sin tiempos verbales. A un lugar donde el tiempo se quita su máscara falaz. Esa que te engaña recordando arrugas, problemas eréctiles y menopausias prematuras. Allí, donde el semen y la sangre son elixires milagrosos que curan todos los males. Y el sudor se limpia con una lengua leve y suave. Distinta cada vez. Nueva de vejez. Obsoleta de modernidad.Yo ya he estado allí.
- Me arrancaría un testículo y lo pondría al ajillo. Se lo daría a quien sepa apreciar esos manjares. Adecuaría los accesos públicos para minusvalidos, para no sentirme culpable al romper algunas espaldas.
- ¡Zorra! En el buen sentido de la palabra. Ponte de rodillas frente a mi y abre la boca. No me importa si te gusta que te tire del pelo. Es sólo para humillarte, o para humillarme. ¿Qué diferencia hay?
-Eres una hija de puta. En el buen sentido de la palabra.



mara dijo
ala! me has dejao sin palabras!!!! nunca te arrankes un testículo... :p
Besitos eros ;)
29 Diciembre 2007 | 12:16 PM