¿Bailamos?
- Yo no sé bailar. Cuando la gente baila yo me quedo mirando. Observo. Me siento en un lugar preferente. Los rincones oscuros están para los que follan y los que van de misteriosos. Delante de la gente pasas desapercibido. Los que reparan en ti, sólo piensan que eres un aburrido. O una especie de buitre acechando alguna presa que nunca acabará en su plato. Las dos cosas te garantizan una velada tranquila sin demasiada gente que se acerque a contarte historias. - En el fondo soy un sentimental. Siempre quiero que la semi-guapa, semi-borracha, acabe dejándose meter la lengua en la boca en la pista de baile. Y que el gordo que espera su turno inventando nuevos sistemas infalibles de introducirse en unas bragas triunfe. Pero pocas veces lo consigue. - Al final siempre hay una historia de amor en la mayoría de los bailes. Algunos de verdad, otros duran toda la vida. El suficiente tiempo para que el deseo se transforme en rutina y las más veces en asco. - Este año que comienza voy a dejar de bailar con la vida. Voy a agarrarla por la cintura y le voy a hacer sentir que la deseo. La haré gemir. Creo que voy a conseguir una vida multiorgásmica. - Feliz puta navidad a todos.
- Me gusta aquel amor. El que no tiene tiempo a repetir nada. El que vive intensamente como una cerilla que te quema los dedos. El que te arranca la piel de la espalda y te llena la boca de nuevos sabores, igual de amargos o dulces que los otros. A lo mejor un poco menos. Aquel en el que aún te tomas el tiempo para exhalar tu aliento en la nuca del otro. En el que no controlas nada. En el que no preguntas nada. De esos en los que no caben poemas. Creo que los poetas enamorados son malos folladores.
- A mi no me gusta bailar. Es pretencioso. Es insultar al cuerpo. El cuerpo nació desnudo para estar desnudo. La naturaleza no se habría tomado tanto tiempo en crear una aureola de pezón, con tanto detalle, con tanto gusto. Para llevarlo tapado. O para que sólo se amorraran a él determinado número de personas adultas y bebés. El baile no es una metáfora de nada. Es poco más que una mala imitación. No es ni un buen prólogo. Miles de bailes acaban en paja solitaria y triste cada día.





fabiana dijo
uhmm... Si sabes bailar... Yo te vi bailar aquel día en el restaurante de la playa...
Y es bueno saber que vas a bailar ahora con la vida pero dime una cosa ¿Qué ritmo habreis de bailar con ella?? Me da curiosidad eso...
Saludos y besitos bailarines para ti... =)
19 Diciembre 2007 | 04:34 AM