- Yo no idealizo nada. A veces me gustaría. Quisiera ser una de esas personas que envuelven con celofán cualquier cosa. Y la hacen adorable. Pero no soy así. Uno no puede luchar para evitar ser como es de verdad. O sí. Pero entonces se vuelve un llorón. Acaba dependiendo de las personas que le dicen lo que quiere oir:.. "No eres tan malo", "Eres genial", "Todos los de tu signo del zodíaco son sinceros y cariñosos".

- Mucha gente trata de ver belleza en un montón de cosas. Cuantas más mejor. Incluso si hay que inventársela. No idealizo los amaneceres porque hay uno cada día. Más o menos igual. Los matices de las nubes y los colores quedan para los pintores y los psicóticos. Con las flores de la primavera me pasa lo mismo. Cuando era niño me gustaban tanto que las arrancaba y trataba de comérmelas. Saben mal. La mayoría de las flores son amargas al gusto. Las otras no las he probado.

- No me doy masajes con chocolate, ni con vino, ni con oro. No busco cigüeñas en los campanarios, ni golondrinas en la torres de alta tensión. Las voces del más allá se las dejo a Iker Jimenez. Tengo más marcas en el cuerpo que en la ropa. Y mi moda interior la marca el diseñador deprendas íntimas masculinas de Springfield. Pack de 7 a26,95€.

- En mi cabeza no hay novelas de Corín Tellado. Ni culebrones de despues del telediario. Para mi, la fea es gilipollas, y el guapo, no tan guapo. Eso sí,me gustaría estudiar en uno de esos colegios rebeldes, en los que las faldas dejan ver el hilillo de los tampax.

- No creo en besos de teclado. Ni en nuevas formas de comprender las relaciones humanas. No en este aspecto al menos. No en un aspecto en el que las cosas que me dicen tus ojos se pueden expresar con esos monigotes amarillos ridículos.

- Sólo te quiero porque no me hace falta idealizarte.