- Estoy vacío. Me siento gris. Como nunca. No me apetece nada. No me estimula nada. No quiero leer. Bueno sólo un poco. Houellebecq. Unos poemarios que escribió antes de ser famoso. Ya era el amo de su verdad. Que se parece a la mía. Un poco pedante. Tan insufrible como mirarte en el espejo y recordar algo que te haga avergonzarte de ti mismo. ¿Qué haces cuando te pasa eso? Yo tarareo canciones infantiles.

- La cabeza tiene fronteras de las de verdad. De las que no se superan poniendo un sello en el pasaporte. Al otro lado hay un ejercito invasor de los buenos. Tienes que defenderlas constantemente. Te arrincona siempre en el lado malo del muro. Te confina a un paraje gris. Árido.

- Hace tiempo que renuncié a la esperanza. Y eso que dicen que es lo último que se pierde. No me quejo. Está bien. Supongo que es aburrimiento. Me he vuelto uno de esos gilipollas atormentados porque no tienen sarna que rascarse. Acabaré inventándome problemas para tener la cabeza ocupada. No hace mucho solucionaba todo eso follando. Ahora casi ni me la pelo. Nomucho.

- Tengo ganas de hacer sangre. Mia o ajena, da igual. Un poco de sangre roja a borbotones. Esperaré a que la vida tenga la regla. La desnudaré y me quedaré mirando como se empapan sus muslos. La obligaré a que se quede de pie. Veré como trozos de óvulo medio podridos caen. E imaginaré lo que podrían haber sido. Si hubiera tenido ganas de tirarme a la vida y correrme dentro. Siento que llevo condón cuando me follo a la vida. Y ademas ella toma la píldora.

- Seguro que hay algo en algún sitio que me estoy perdiendo. No se. Pero no me importa. Bueno un poco. Aquí vivo feliz. Aquí no hacen falta sueños. Ni esperanzas. No las echo de menos. Si las tuviera me cansaría. ¡Qué le den por el culo al mundo! ¡Qué venga él a buscarme a mi!

- Me dá por enfrascarme en una conversación animada conmigo mismo sobre la diferencia entre vivir y envejecer. A veces tengo razón. Luego pienso que soy un payaso que pierde su tiempo pensando en cosas que no importan. Y canto la melodía de Barrio Sésamo.


"No temas a la felicidad. No existe."
(Michel Houellebecq)