-Tengo un gripazo cojonudo. Creo que ya me olvide de la nieve y de los inviernos bajo 0. Solo dos días de agua y me pongo enfermo. Mi nariz moquea agüita. Y me duele la garganta al tragar.

-El viernes volvió la alemana. Yo habia quedado con un amigo gallego. Tarde-noche alcohol y buena conversación. No se me ocurría ningun plan mejor. Me llama la alemana. Mi cerebro deja de mandar. Acabo en un concierto de Antonio Orozco a 75 kilometros del lugar donde vivo con ella, otra compañera , la jefa y el marido de la jefa. El directo es malísimo. Está lloviendo. Cuando volvemos paramos en mi casa. Yo me bajo. Hablamos de asar carne aprovechando la piscina. Yo tengo una buena cantidad de mis neuronas de vacaciones en la polla. Se van. La alemana y yo follamos. Estoy tan caliente que me da igual todo lo que me dice: Que me echó de menos. Que no sabe lo que le pasa pero que siente algo especial. Hago como que no la oigo. Si le contestara le diría que se concentrara en follar y se dejara de estúpideces.

-Follamos

- Vuelve a la cama. Se mete entre las sabanas. Se queda dormida. Me levanto y enciendo la tele mientras fumo un cigarro. Estoy cansado. Vuelvo a la cama y duermo junto a ella.

- El sabado voy a casa del gallego. Nos ha invitado a comer. Ella no viene. El gallego quiere conocerla porque lee este blog. Quiere saber si es verdad que aqui nunca miento. No está solo. Hay una profesora, y un profesor, ya conocía a ambos. La profesora tiene la nariz vendada por pequeño accidente de tráfico. Hablamos de política, sexo y literatura. Me siento de puta madre. Hacia tiempo que no me lo pasaba tan bien. Hay vino, y un licor que se llama jagermaister o algo asi. Luego aparece una cachimba algo condimentada. El profesor se va.

- El gallego pone música. Hace tiempo que tenemos alguna copa de más. Bailamos por turnos con la profesora. Yo no sé bailar. Al final de la velada ella le dice a el:

- ¿Qué quieres? ¿Que follemos aquí los tres?

-Descubro que no soy el único al que se le ha pasado por la cabeza.