- Hace 28 años mi madre estaba atracándose de turrón con mi abuela en el sofá de casa. A eso de las tres de la mañana se sintió mal. Estaba empachada. Yo tenía que nacer en reyes. Pero me adelanté. Fui sacado de dentro de mi madre a patadas. Por un empacho de turrón. No había sitio para los dos. O el Turrón o yo. Como siempre perdí.

- Desde ese mismo día hasta hoy he seguido igual. Cada vez que he estado en algun sitio donde me gustaba estar. He tenido que salir precipitádamente. Imprevístamente. Ahora no quiero sentirme demasiado agusto. Siempre que quiero algo o alguien, todo se va a la mierda. Alguien muere, pero nunca me toca a mi. Es mejor quedarse quieto, mirando, esperando, pero sin esperar nada.

- Como ayer. Día de navidad. Me llama una amiga. Hacía meses que no la veía. Su marido está en otra isla. Tratando de olvidarse de sus malos hábitos. El hijo de ambos de vacaciones con los abuelos paternos. Y ella me llama. Quiere de mi lo mismo que quiso siempre que me llamó. No hace falta hablar. Si no quisiera follar no me llamaría. Yo a ella nunca la llamo. Pero tampoco nunca le digo que no. Viene a mi casa. Bebemos cava de la cesta de navidad de mi empresa. Nos besamos. Pero los besos sobran. No viene buscando amor, ni yo lo doy. Tampoco es sexo. Es rabia. Es ira concentrada en los genitales. La penetro contra la pared. Muy fuerte. No nos miramos la cara. Cada embestida es como darle de comer a un niño: Esta por los días que he estado solo. Esta por todos los sueños que han ido cayendo. Esta por las flores que nunca llevo al cementerio. Para ella es similar. lo noto. En cada arañazo que me hace en la espalda hay escondida una jeringuilla que cuelga del brazo de su marido. Una vida soñada y prometida que se pierde entre los cubos de basura que llena con la inmundicia de los que ensucian las habitaciones que ella limpia. Se está corriendo. Ahoga sus gritos contra su mano. Empieza a llorar. Yo no paro hasta que tambien me corro. No le pregunto que le pasa. No creo que quiera contarmelo. Me da un beso en la mejilla. Se mete en mi baño. Sale vestida. Enciende un cigarro. Enciende mi televisión. Se va.