- Todo es culpa de ellos. El tallo del clítoris, la corona y el surco del glande estan recubiertos de ellos. Son terminaciones nerviosas que al ser acariciadas producen liberación de endorfinas a cargo del cerebro. y así hasta que nos corremos. No es amor, ni mística, ni destino.

Son los responsables de la "felicidad". Al menos la de los hombres. La historia comienza así:

Pareja se casa, están enamorados. Trabajan para pagar hipotecas y creditos. En casa follan y comen pasta con atun, o algun congelado. Despues hay algun roce. Fregar los platos y compartir las tareas domesticas es una obsesión para las mujeres y una estupidez para los hombres. A veces hay alguna frase sobre planchar o limpiar el polvo. Pero de lo que más se habla es de fregar los platos. Al cabo de pocos años, ellas son marujas aburridas. Y ellos soplapollas impotentes y renegados.

Entonces llega el divorcio si son inteligentes. Y la vejez. Te vuelves viejo cuando te sientes más comodo recordando el pasado que pensando en el futuro. Y entonces casi se puede hacer una ecuación para medir la felicidad del hombre.

............... caballos del coche+talla de sujetador de la tía que te follas
Felicidad =-----------------------------------
....................posición de tu equipo en la clasificación

Las mujeres no. La mayoria pasarán por una etapa en la que ellas creen que recuperán el tiempo perdido, tirandose hasta a los palos de las escobas. (En esta fase tienen más peligro que un palestino con una mochila) Pero despues querrán volver a ser amadas. Y ya es imposible. Podran frotarse contra algunas pollas y engañarse a si mismas diciendo que es amor y segunda oportunidad y bla bla bla. Ellas no volveran a ser felices. Aunque se lo digan a sus amigas.

Que suerte tenemos los hombres de ser tan simples. John Fante dijo: "Que bien viven los imbeciles que para sobrevivir no tienen que engañar a su cerebro".