No solo de erotismo vive el hombre. Ni la mujer, ni yo tampoco. Hoy me gustaria hacer un homenaje ahora que acaba el mes del 72 aniversario de la revolución minera en Asturies a una heroina, a un simbolo de la lucha, del inconformismo. Una de tantos heroes caidos en mi patria en octubre del 34. AIDA LAFUENTE

Aida Lafuente (1918-1934), o La Rosa Roja de Asturias, militante comunista libertaria asturiana. Hija de Gustavo de la Fuente, pintor de carteles y decorados para el Teatro Campoamor, y de Jesusa Penaos. Formada políticamente en una familia de comunistas (su padre había sido fundador del Partido Comunista en Oviedo, y sus hermanos militaban en las Juventudes), Aida era una figura conocida en el movimiento juvenil de Oviedo en 1934. El testimonio de Alejandro Valdés la sitúa los días 7 y 8 colaborando en el hospital como enfermera. Otros autores hablan de su labor en la organización de las cocinas colectivas que se montaron en la periferia de Oviedo para abastecer a los combatientes, a los que llevaba café y comida a la primera línea.

Durante la ofensiva del ejército el día 13 de octubre, Aida actúa como enlace entre el Comité Revolucionario de Oviedo y los grupos que se sostienen en el oeste de la ciudad. Caída en la iglesia de San Pedro de los Arcos de Oviedo por la 21ª Compañía comandada por el teniente coronel Juan Yagüe cuando sólo contaba 16 años de edad. En esos momentos defendía casi en solitario con una ametralladora situada en la cota de San Pedro de los Arcos en Oviedo la entrada a la ciudad contra las tropas legionarias del General Franco, abrumadoramente superiores en número y fuerza, durante la Revolución Minera de Asturias de 1934. Existían dos nidos de ametralladora , el primero fue silenciado por las tropas de la compañía número 24. La segunda ametralladora, la de Aida, logró detenerlos varias horas. El teniente coronel Juan Yagüe ordena en ese momento al comandante de los escuadrones de sables avanzar hacia el terreno comprendido entre la actual avenida de los monumentos y la iglesia de San Pedro, de esta forma deja entre dos fuegos la posición que estaba siendo defendida por Aida, la 23ª compañía de la Legión progresa a su vez y, con la ayuda de la Caballería, penetra en la cota, a pesar de los disparos que siguen saliendo de la ametralladora, la 21ª compañía avanza por la zona de la estación del norte y llega también a la posición de Aida, encontrándola muerta junto con otros combatientes, el resto de los compañeros se repliega hacia la zona de la argañosa, perdiendo la posición. Según relatos de la época se la encontró con un vestido manchado de pólvora con un compañero, también muerto, al lado suyo. El cadáver de Aida de la Fuente fue encontrado en la fosa colectiva que se cavó junto a una tapia de la iglesia de San Pedro de Los Arcos.

Por estos hechos, Aida Lafuente ha pasado a la historia como símbolo del ímpetu revolucionario juvenil y heroína revolucionaria asturiana. Existen numerosos poemas y canciones dedicadas a su memoria, entre las que cabe destacar la de Nuberu y Víctor Manuel. Hay una estatua rememorando su gesta en el lugar donde cayó.

Cuenta la leyenda que, al ser increpada por sus admirados atacantes "¿Tú cómo te llamas, niña?", su respuesta fue "¡¡¡Comunista libertaria!!!". Tales, al parecer, fueron sus últimas palabras.

Raul Gonzalez Tuñón, Poeta argentino le dedico este poema.

"Ven, catalán jornalero, a su entierro,
ven, campesino andaluz, a su entierro,
ven a su entierro, yuntero extremeño,
ven a su entierro, pescador gallego,
ven, leñador vizcaíno, a su entierro,
ven, labrador castellano a su entierro,
no dejéis solo al minero asturiano.
Ven, porque estaba manchada de España,
ven, porque era la novia de Octubre,
ven, porque era la rosa de Octubre,
ven, porque era la novia de España."

Nuberu esta canción

Deciseis años tinia,
guapos años gayasperos
que xueguen y salten
semeyando xilgueros,
yeres una neña Aida
que nel Pais Astuirianu
xugabes dando a la comba,
con tus amigues saltabes,
llego la guelga d´octobre
fuisti revolucionaria,
tú ya nun pañaste comba,
tú pañaste la metralla,
po los pergafos mineros
que bien tu la rebanabes,
salies co los primeros
brincando per barricaes,
ia cuando mas sencndiin
los glayios na marraza
disti col yombu na tierra,
furó to pierna un bala,
los mozos, los comunistes
quisieron dir a salvala,
valoratible so vida,
so vida de llibertaria,
nun hubo quien lo algamara,
rabiones de metralleta,
sos cuerpos afuracaron
a la vera la rapaza
ya lleguen los asesinos
?tu como te llames guaja,
tu dixiste puño´enrriba
comunista llibertaria-
nun acabesti dicilo,
la tu voz nun vocinglaba,
del menudin del to cuerpu
fizo un cribu tanta bala
y esi vestidin tan guapu
con les manches encarnaes
guardaranlu con gran ciñu
to má ia la bona to hermana.
Seras de los Asturianos
exemplu de la so casta
ia ser de los mineros
so bandera proletaria
po la sangre que vertieti
xorreceran los rosales
desti Pais Asturianu
con roses bien colloraes.
A primeros d´octobre
glayaran per toa españa
les mocedaes marxistes
-coses de la llibertaria-

salud y república para todas las gentes de buena voluntad